ANALITYCS

Mostrando entradas con la etiqueta optimismo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta optimismo. Mostrar todas las entradas

domingo, 3 de octubre de 2021

RECETAS PARA SER MÁS FELICES


Imagen: Pixabay


No hay una sola idea de felicidad y ésta va a depender de cada persona. Lo que a mí me hace feliz, a otra personal, igual no. Descubrir que es lo que me hace feliz es la tarea individual de cada uno.

Sin embargo, sí que hay ingredientes comunes que nos causan bienestar a todas las personas. O que sabemos que, si los fomentamos, el resultado es esa felicidad que va cambiando a los largo de la vida, como vamos cambiando nosotros mismos, pero que se mantiene.

Hay pautas generales para ser felices que casi todos conocemos, pero que con frecuencia olvidamos. Por ejemplo:

* Centrar nuestro foco de atención en las cosas positivas de nuestra vida y de nosotros mismos.

* Disfrutar como si fuera la primera vez que lo hacemos de las cosas buenas que tenemos. Valorar nuestra salud, las personas buenas que tenemos a nuestro alrededor y a nosotros mismos.

Valorar lo positivo produce inmediatamente bienestar, provoca que irradiemos gratitud y energía positiva y hace que sobrellevemos mejor lo difícil. 

* Asumir y aceptar que va a haber cosas que no vamos a poder cambiar.

Asumir no significa resignarse y quejarse, sino ser capaces de analizar que, a pesar de los sinsabores e ingratitudes de la vida, siempre tenemos en nuestra mano la posibilidad de cambiar nuestra actitud y fijarnos en aquello que sí podemos cambiar y que nos proporciona bienestar.

Intentar cada día ser mejor persona, tratar bien a los demás y tener una actitud buena para con cualquier ser humano. Eso sí, al que nos haga daño, apartarlo de nuestro camino y alejarnos de las personas que son tóxicas.

Vivir el presente que es, en realidad, lo que tenemos. Pensar en un futuro, pero cercano, intentando no angustiarnos con anticipaciones catastrofistas que nos quitan bienestar del aquí y ahora. Y, sobre todo, no sabemos que va a suceder, porque nadie es capaz de adivinar el futuro.

Si nos sentimos atrapados y sin salida, hay que hacer cosas distintas a las que venimos haciendo. Si se siente mal y sigue haciendo lo mismo... seguirá sintiéndose mal. Atreverse a cambiar. Lanzarse.

Cultivar la paciencia y la gratitud.

Revisar nuestra escala de valores, con frecuencia, para comprobar si estamos viviendo de acuerdo a ella, sin dejarnos arrastrar por modas, tendencias o por el día a día rápido y estresante de la sociedad en la que vivimos.

Porque como dijo Bertrand Russell: “Vivir como uno desee, solamente a eso se le puede llamar éxito”.



domingo, 28 de marzo de 2021

DECÍDETE POR EL OPTIMISMO


Imagen de Roman Grac en Pixabay

“La mayoría de la gente es tan feliz como su mente quiere serlo” (Abraham Lincoln)

Insistir, persistir, no desanimarse… con frecuencia oímos estas palabras y con frecuencia creemos que no son para nosotros.

Nuestros problemas nos parecen únicos e imposibles de resolver.

Creemos que la mala suerte se ceba con nosotros, mientras nos parece percibir en los demás toda suerte de buenas oportunidades y momentos felices que a nosotros nos son negados.

Es verdad que la vida no es justa y que hay personas que soportan sufrimientos y reveses, y que otras no parecen padecerlos.

También conocemos a personas que han padecido adversidades en su vida y que, sin embargo, mantienen un ánimo equilibrado y siguen luchando por alcanzar el bienestar y momentos felices en su día a día.

¿Qué es lo que determina que algunas personas se sientan mejor que otras a pesar del sufrimiento inherente a la vida, que nunca es justa? La actitud es lo que diferencia a las personas que sienten bienestar de las que no. Esto es, intentarlo de nuevo a pesar de las dificultades e inconvenientes; pensar que un problema es solamente un problema, y no una cadena de dificultades que nos conducirán irremediablemente al abismo; pensar, en definitiva, que los problemas tienen solución de uno en uno. Y que a veces esta solución no es la perfecta, pero también vale.

Se trata de sentirse dueño de la propia vida e insistir, a pesar de los fracasos y errores cometidos. Hay que entender que un error es solamente un camino que no tiene salida, pero que hay otros. Hay que darse todos los días oportunidades: de aprender, de sentirse bien, de interesarse por cosas y personas, en definitiva, de seguir viviendo a pesar a de los pesares.

Esa es la actitud; la de decidirse por un optimismo inteligente con los pies en la tierra, pero disfrutando cada día del privilegio de seguir vivos y de poder escoger qué actitud tomar ante cada minuto de la vida.


domingo, 21 de febrero de 2021

EL PRESENTE ESTÁ CARGADO DE POSIBILIDADES



Imagen: Pixabay

Hay momentos en nuestra vida en los que parece que ésta se nos viene abajo: pérdida de personas a las que queremos, quedarse sin trabajo, amargas discusiones con nuestra pareja o amigos, decepciones diversas. Nadie nunca nos avisó de que la vida es tremendamente injusta y que no es fácil, lo que nos provoca muchas veces abatimiento y malestar.

No obstante, una vez que sabemos que es así, cabe decirse la frase con la que he titulado este post y que es de uno de los mejores psicólogos de la historia de esta ciencia, Erich Fromm.

Para seguir adelante en circunstancias vitales difíciles, pregúntese en primer lugar qué es lo más importante para usted. Conecte internamente con sus valores vitales. Descubrirá que, generalmente, éstos están relacionados con las personas a las que ama, o con pequeñas actividades como pasear tranquilamente al lado del mar, leer, ver pasar gente mientras estamos sentados en un banco, disfrutar de una mañana soleada o ver reír a los niños (nada hay más contagioso que la risa de los niños). Se trata de personas con las que podemos establecer mejores lazos afectivos y mejor comunicación, personas y cosas que damos por sentado que siempre estarán ahí.

Luego pregúntese cuáles son sus mejores cualidades. Recuerde que todos las tenemos. Y lo mismo que hay personas que pueden ser expertos matemáticos, otros lo son cocinando o plantando árboles o dibujando. No hace falta ser un fuera de serie, sino ser consciente de “lo que se me da bien”, sin infravalorarse. Reoriente esas cualidades que tiene a su nueva situación, por ejemplo si se ha quedado sin trabajo, y piense cómo pueden ayudar a cambiarla. Si necesita aprender nuevas habilidades, póngase a ello y déjese orientar y formar. 

Con esta visión de futuro, lo que estará haciendo en realidad es aprovechar más y mejor su presente (que en realidad es lo único que tenemos) y, a partir de ahí, probablemente crearse un mañana mejor.


domingo, 10 de enero de 2021

LA VIDA DEL OPTIMISTA



Imagen: Pixabay

Hay personas que dicen que los pesimistas son optimistas bien informados.

Pero yo no lo creo así. El pesimista siempre cree que las cosas van a salirle mal porque, pensando así, si le salen bien, se llevará una alegría inesperada. Yo creo, sin embargo, que el pesimista deja de disfrutar de muchas cosas en la vida, desconfía muchas veces de sus capacidades y de las personas, y además, cuando algo sale mal, se reafirma en que todo es difícil y de color negro, generalizando un hecho puntual a todos los acontecimientos.

El optimista realista, que no "buenista", siempre cree que los problemas duran un tiempo solamente y esa creencia le hace buscar soluciones. El optimista puede enfadarse y verse contrariado, pero enseguida busca cómo hacer frente a la dificultad que se le presenta y es precisamente esa actitud la que le hace encontrar una mejor y más rápida solución.

Además, el optimista entiende que los problemas que se presentan son puntuales y referidos a cosas y casos concretos, y que no tienen que afectar obligatoriamente a todas las demás situaciones que le toca vivir. No generaliza y se centra en el aquí y en el ahora.

Como consecuencia de estas actitudes, el optimista siempre cree que hay esperanza, se sabe artífice del cambio y de que es él el que puede hacer que las cosas cambien y mejoren.

Esta actitud de “soy capaz” es fundamental, porque es el motor que lleva al optimista a mejorar, a no tener miedo a cometer errores y a seguir desarrollando su fuerza de voluntad y tenacidad.

El optimista también cree firmemente en que puede hacer las cosas bien, aunque cometa errores y tenga decepciones. Cometer errores lo ve como algo necesario en el proceso de aprendizaje en que consiste vivir. No es una afirmación vana y simplista sino una gran verdad que le motiva a continuar. Al final, el optimista realista deja de quejarse acerca de las razones por las que le suceden las cosas, de cómo son los demás, alejándose de papeles victimistas que le paralizarían y le convertirían en naufrago de su propia vida.


Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...